Concejales del PJ renuncian de «un portazo»a la Comisión de Obras y S Públicos del HCD de Yerba Buena

El 24 de Marzo de 2018, alertábamos que un desarrollador inmobiliario y concejal de Yerba Buena incurría en una incompatibilidad manifiesta al asumir la presidencia de la Comisión de Obras y Servicios Públicos del Concejo Deliberante de Yerba Buena.

La nota titulada, «Empresario Inmobiliario al frente de la Comisión de Obras y Servicios Públicos» (Click para acceder a la nota), exponía el doble standard del entonces y ahora repitente, concejal José Macome al frente de esa importante Comisión, habiendo realizado hasta Noviembre de 2017, actividades comerciales en el rubro inmobiliario (tal como se podía ver en su web) estando inscripto también, en el Colegio de Corredores Inmobiliarios.

Permanentemente durante más de dos años hicimos alusión a la dinámica que imprime este funcionario al funcionamiento de dicha Comisión, que tiene la facultad -entre otras- de otorgar viabilidad o no a los desarrollos inmobiliarios en Yerba Buena y que a su vez decide cuáles son las obras de infraestructura que se realizan en el municipio, muchas veces haciendo uso de una notable discrecionalidad y autoritarismo para con los temas que en ella se tratan.

En el día de la fecha, dos concejales opositores: «Pilón» Aguirre y Marcelo Albaca, presentaron su renuncia indeclinable a continuar integrando dicha Comisión, bajo consideraciones muy similares a aquellas que El Diario en Tucumán venía alertando y destacando.

El «amiguismo» y la cantidad llamativa de excepciones al cumplimiento del Código de Ordenamiento Urbano impulsadas desde esa Comisión, llamaron nuestra atención desde el inicio de la presidencia de la misma y hasta la actualidad, en la que los dos renunciantes no hacen otra cosa que ratificar lo expuesto por El Diario en Tucumán en diversas notas.

En su renuncia, el concejal Marcelo Albaca Petersen (PJ) expone la reticencia de Macome y de sus aliados (los concejales Marcelo Rojas y Álvaro Apud) a apegarse a la legislación vigente a la hora de otorgar permisos, factibilidades y excepciones al Código de Ordenamiento Urbano.

Albaca,También hace referencia a que dicha presidencia se niega a dar a conocer el contenido de las carpetas de proyectos de desarrollo inmobiliario que están en curso en el municipio; tanto a ese concejal, como a los demás concejales que no integran dicha comisión, pero que obligadamente tienen que estar al tanto de aquello por lo cual deberán votar a favor o en contra en las sesiones en las que se aprueban o no los emprendimientos que pasan por el Concejo Deliberante.

Otro renunciante a dicha comisión es el concejal Héctor «Pilón» Aguirre, quien cuestiona el procedimiento con que maneja los expedientes y solicitudes en dicha comisión. Aguirre cuestiona básicamente lo mismo que Albaca. En privado pone énfasis en el tratamiento «express» que tienen algunos expedientes en esa comisión y cuyos contenidos no son de público conocimiento ni siquiera para los ahora ex miembros, como para el resto de los concejales y la comunidad toda. «¿Esto es lo que entiende Macome como Gobierno Abierto?«, se interroga el concejal Aguirre.

La Comisión de Obras y Servicios Públicos, no solo es la que gestiona y estudia (tal como manda la normativa vigente) los emprendimientos que superan los 2.500 m2 de superficie, denominados «Urbanizaciones Especiales«, sino que además es la que decide, qué calles se pavimentan, qué infraestructura (léase gas, agua, electricidad y otras «mejoras«) se planifican para qué calle o qué zona del municipio.

Lo cierto es que el hasta ahora presidente de dicha comisión quedó solo acompañado por los concejales Rojas y Apud. Urge normalizar el funcionamiento de tal Órgano legislativo que tiene el deber de interpretar las ordenanzas vigentes y aplicarlas a la inmensa cantidad de proyectos inmobiliarios en Yerba Buena.

Como manifestación clara de la arbitrariedad y en este caso, ilegalidad con que se mueven Mariano Campero, sus funcionarios y la Comisión de Obras y Servicios Públicos; existe en estudio en trámite en la actualidad -con un grado adelantado de avance administrativo- la aprobación de un Desarrollo inmobiliario que, según afirman, estaría afuera del ámbito municipal, en la Comuna de Cebil Redondo.
¡Sí, como acaba de leer! La intendencia y el concejo deliberante de Yerba Buena cree tener potestad de autorizar un emprendimiento que estaría por fuera de su jurisdicción.

El Diario en Tucumán tiene en su poder las fotocopias de todas las actuaciones al respecto de esto último.

Los desarrollos inmobiliarios en Yerba Buena son la «vedette» de los negocios muchas veces espurios y que involucra como «caras visibles» a personas jurídicas y humanas que esconden tras de sí a inversores que no desean exponerse. La investigación de quienes conforman esta suerte de «fondos de inversión inmobiliaria» es urgente para dar a conocer el origen de los fondos que se invierten en el municipio.

No son pocas las voces que involucran a concejales y ex concejales (de Yerba Buena y Capital), legisladores e inclusive a personas que ya tuvieron otros antecedentes oscuros en la concreción de esta «fiesta inmobiliaria». Más grave aún, suena escuchar nombres de un alto directivo del diario de mayor tirada de la provincia, ya que en sus crónicas se habla y se emiten u omiten muchas de las noticias que hacen al acontecer público del municipio de Yerba Buena.

«EN YERBA BUENA PASAN COSAS…»

 

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