Una visita fugaz, una ausencia notoria al Tedeum, un discurso horrible y un grupo de Boludos a los que la mesa del gran “Minguito” les queda grande

La presencia o la ausencia presidencial durante los festejos del 9 de Julio generan polémicas desde Alfonsín a la fecha. Más allá de que se haya instaurado que ese día San Miguel de Tucumán pasa a ser Capital del País, todos sabemos que es más una nota de color que algo que tenga algún tipo de relevancia.

Que el presidente Mauricio Macri, se encierre en “La Casita de Tucumán” a comer empanadas con sus amigos tucumanos y algunos funcionarios que sirven de decorado y que salga “volando“, luego de en unas cuantas horas de vuelta a Buenos Aires, casi huyendo de las manifestaciones de ciudadanos que blandían sus carteles “Salvemos las Dos Vidas“; es una muestra del valor que se le asigna desde el Gobierno Nacional a una provincia que se preparó para vivir su “gran fiesta“, con sencillez pero en paz.

Claro es decir que mucho ánimo festivo no hubo, a pesar de los actos protocolares y espectáculos que convocaron a todos los tucumanos en espacios públicos. El presidente Macri vino blandiendo un discurso con mucho “masdelomismo“, haciendo lo que mejor sabe últimamente: Dar explicaciones redundantes del porqué las cosas no son como dijo que serían y finalmente son los que son…

Su inasistencia al Tedeum, fue otra “vuelta de rostro” a los tucumanos, aunque ya es por todos conocido el hecho de que Macri no se siente cómodo en espacios clericales. Durante el gobierno pasado hubo también polémicas al respecto, tanto con Néstor, como con Cristina Kirchner.

Una foto reveladora cuyo autor se desconoce, circuló en las redes. En ella se ve al Jefe de Gabinete, Marcos Peña acomodándose el traje y a la vicepresidente Gabriela Michetti tomándose de la cabeza (se supone que también está acomodando su peinado). Lo cierto es que el marco que presenta esta foto, con los cuadros de los congresales de fondo, capta perfectamente una situación: El total desconocimiento y respeto por lo que representa el Salón de la Jura de la Independencia en la Casa Histórica. No es extraño que todo esto se traduzca en algo peor, tal como sucedió durante el programa, otrora exitoso, “Polémica en el Bar“.

Las imágenes del Desfile Cívico Militar, humilde pero entusiasta, fueron transmitidas a toda la Nación; inclusive, el discurso lleno de excusas del presidente Macri.

El “rebote” vino del lugar en donde se “cuece la realidad” para una gran porción de la población; la “caja boba“, la TV. Fue durante el programa “Polémica en el Bar” que conduce un mediático sin talento alguno como lo es, Mariano Iúdica; quien fue muy crítico del desarrollo de los Actos Oficiales; sobre todo, el Desfile Cívico Militar.

“¡Qué desfile, por favor! Yo creo que (Vladimir) Putin estaba viendo en la casa y hacía ‘jajaja’ (…) estaban los de Tai Chi, y después estaban los granaderos a caballo sin caballo ¡Extraordinario!“, dijo durante el inicio del ciclo que se emite por América.

 

El presidente, Mauricio Macri, junto a su esposa, Juliana Awada, y parte del Gabinete nacional participaron junto a las autoridades provinciales del evento llevado a cabo frente al parque 9 de Julio. Por la avenida Soldati marcharon representantes de las Fuerzas Armadas, de agrupaciones gauchas, equipos de emergencia, alumnos e integrantes de distintas academias, entre otros.

En una supuesta muestra de “humor“, literalmente se les rieron en la cara, no solo a los que desfilaban, sino que pidieron que se ponga una pantalla en donde Macri está secundado con dos señoras de fisonomía típicamente norteña. Entre las risotadas de los integrantes del programa, se escucha que uno de ellos dice: “PARECE EL CHIQUI TAPIA“. Siguieron “bromeando” sobre cuál de ellas era “la tía” de uno de los integrantes de la mesa. “¿La del pañuelo es tu tía?“, preguntó alguno de estos idiotas ignorantes, entre carcajadas.

La culpa no la tiene el devenido a personaje Mariano Iúdica, ni el devaluado “ChicheGelblung, o el envejecido Mauro Viale; mucho menos la patética “felina” -que dice ser “vedette”- que integra el Staff del programa y que seno tuvo mejor ocurrencia de decir que “los desfiles suelen ser carísimos pero que el de Tucumán costó “200 pesos“. Tampoco Luis Ventura, un “vividor de vidas ajenas” de la “industria del espectáculo porteño” y que en la actualidad cumple roles secundarios; personaje nefasto que se jacta de tener “Carpetas”, de todo tipo de gente del espectáculo, del deporte y de la política.

En fin… ¿Qué se puede esperar de un burro, sino una patada?

En un país serio, por las ofensas proferidas, el programa sería levantado y sus integrantes quedarían expuestos. En la Argentina, es posible que este pedazo de ignorante, que es Mariano Iúdica, pretenda “babear” algún tipo de disculpa y acudir a su “falsa emotividad“, para utilizar este momento para obtener un punto más de ratting y propalar un poco más de incultura e indignidad a la que ya nos tienen acostumbrados los programas de TV nacionales.

 

 

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