Un debate organizado por «LA CONMEBOL» para leer entre líneas

¿Quién ganó? ¡Sin dudas, «LA CONMEBOL«!. El muy publicitado debate entre los candidatos a intendente de Yerba Buena dejó un «gusto a poco» entre los espectadores y sin dudas también entre los participantes, inclusive hasta entre los que no fueron invitados.

Tal como la ansiada «final» de la Copa Libertadores de América que debió disputarse en cancha de River Plate contra Boca Juniors en 2018, organizada por la CONMEBOL, el resultado fue casi idéntico. La sustancial diferencia es que esto se trató más de una suerte de «entrenamiento» con público. Cuando decimos «público», decimos (sin ofender), Luis Farina; el odontólogo candidato y referente de José Jorge Alperovich en Yerba Buena. Ni él soñó, en el mejor de sus escenarios, cumplir un papel tan digno…, aparentemente.

Acá «LA CONMEBOL», puso las reglas de juego: Un minuto y un tirón de orejas para que cada candidato esboce su micro idea; una «soltadita de cadena» y otro minuto más para lo primero. Así sucesivamente, en un partido en el que los candidatos «reales» sabían que iban al alargue, mientras los «testimoniales«, estaban al tanto que participaban por sus «quince minutos de fama«.

Campero se dio el lujo de hablar sobre «Transparencia«, «San Expedito«, «Seguridad«, «Privatización de la recolección de residuos» (con la consiguiente compra sobrefacturada en un 42% de 12 camiones recolectores. Habló de «tránsito«, de «baches«, con una tranquilidad pasmosa. El actual intendente sabía que corría con ventajas.

Racedo Aragón, tal vez con un exceso de «tiempismo«, opuso una actitud y un discurso propositivo y dejó pasar cada uno de estos temas álgidos, como si a él también le «rebotaran las balas«. No quería choques, aunque sin embargo los tuvo.
Bernardo Racedo Aragón, no en vano, aparece en la encuesta de «LA CONMEBOL» (posterior al debate) como el candidato que fue «menos sincero«. Sinceridad hubiera sido no asistir a un debate montado con los números arreglados. Suena feo de leer, pero «LA CONMEBOL» es lo que es y Racedo lo sabe… y Campero también.

El mejor jugador de la cancha y quien hizo mejor su «trabajo» fue sin dudas (el ya bautizado definitivamente) «Kabuby«, quien lleva su apodo con dignidad y hasta con orgullo.
«Kabuby» fue a hacer de «peronista«, de «nacido y criado peronista y yerbabuenense» (casi un valor en sí mismo), ante la mirada satisfecha de Campero y del mismo Racedo.

«Yo y quien me sigue en la lista de concejales, el compañero Pilón, fuimos los dos únicos peronistas que desde el Concejo hicimos esto, aquello y lo de más allá…«. Ni Campero (porque no le suma), ni Racedo (para no darle entidad), ni Farina (porque lo desconoce), le recordaron a «Kabuby«, que su primer candidato a concejal (Héctor «Pilón» Aguirre), hoy preside un Concejo Deliberante que NO SESIONA HACE SESENTA DÍAS. ¿Casualidad dejar pasar esta «masita«? ¡No, obviamente…!.

¿Fue casualidad ver a un Mariano Campero tan medido, tan proclive al diálogo, tan poco reactivo? ¡Sin duda alguna que no!

¿Fue azaroso que Bernardo Racedo Aragón, dejase que «Kabuby» hiciese gala de ser un «peroncho«, de los más «peronchos«, del multiuniverso de los «peronchos«, en la historia de los «peronchos«? ¡No!. Racedo Aragón sabe que el vecino yerbabuenense -que votaría a Campero, o no…- puede estar descontento con su gestión o molesto con la pertenencia de «Marianito«, al mismo espacio político que le vació los bolsillos a la gente. Es justamente esa clase media (si ello existe) la que define las elecciones.

Justamente es a ese segmento, al que le hablaron Campero y Racedo. Un segmento al que la palabra «peroncho» no le cabe del todo.

Así entonces vimos un Campero «peronizado» y un Racedo «pulido«. Campero le compartió alguno de sus éxitos a «Kabuby» e inclusive le dejó «morder» un par de veces su bota manga. Racedo a su vez, sonrió ante la voluptuosidad del «peronchismo» de «Kabuby» y éste último también gozó de tirarle unos cuantos tarascones a su competidor dentro de las huestes justicialistas.

Si nos preguntamos de nuevo ¿Quién ganó el debate? Sin dudas la respuesta continúa siendo, LA CONMEBOL; que asistía a su evento, contando como caían las monedas entre pausas pletóricas de propaganda electoral. El rating, al final es solo cuestión de números, un poco de «humo» y listo. Nada que no se vea en un estadio colmado de hinchas.

El verdadero Debate, el que no fue

Si el amable y conciliador odontólogo Luis Farina, merecía tener su espacio para hacerse conocer por los yerbabuenenses, mucho más lo tenía el empresario y candidato Pablo Luciano, quien cuenta con el respaldo de un candidato a gobernador (el actual legislador, Ariel García) y cuatro actuales concejales de Yerba Buena (Albornoz Piossek, Zelaya, Cerúsico y García), quienes representan al radicalismo contrario al espacio de Cambiemos y de la «cardiocandidata«, la Senadora Silvia Elías de Pérez, quien de paso, salió «blindada» por «LA CONMEBOL».

«LA CONMEBOL«, simplemente hizo caso omiso de la existencia de este sector representativo de la UCR y le regó el césped al «Frente Corazoneano» de Mariano Campero, con los mililitros de agua exactos par la altura de los tapones de sus botines; cuidando que no se vaya a salpicar ni con una gota de barro.

Un debate en serio, hubiera sido si la pelota hubiese rodado con todos los jugadores en la cancha. El empresario de perfil bajo, Pablo Luciano, piloteado por Ariel García, hubiese sido un «doble cinco» para frenar las ínfulas de «Kabuby» y de Mariano Campero, equilibrando la marca en el mediocampo.

«LA CONMEBOL«, hizo lo que más sabe hacer y vendió a la TV , a los participantes y hasta a los auspiciantes; como «Final» una «Semifinal«. Sacó del medio a Uruguay y lo reemplazó por Haití. Pues el verdadero debate hubiese sido entre dos peronistas asimétricos contra sí y contra dos radicales asimétricos entre sí. En ese juego, hubiese sido positivo y veraz cotejar el ADN y «la patada«, de cada cual.

Al fin y al cabo y para la platea que engulló las empanadas del catering (a decir de la periodista que se paseaba entre los asistentes al salón VIP, hinchas de los distintos equipos); esto se trató de un «picadito en el barrio«, televisado para que lo vean «los papis«.

De todos modos, para el ojo de los entendidos y aunque suene desconsiderado, no se puede tomar en serio un debate en donde una pregunta «relavante«, es qué posición tiene cada cual sobre la importancia de las «bici sendas«.

 

 

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