“San Camperito” El milagroso DNU que adjudica sin licitación, una obra por $4.500.000

La corrupción en sí, es un acto que indigna, que contagia su infección de manera viral, destruyendo el contrato social entre los ciudadanos y entre gobernados y gobernantes . Con mayor o menor grado de sofisticación, se asoma generando sospechas y desconfianza; en otros casos puede constatarse mientras transcurre, siempre que se esté dispuesto a analizar la documentación que la expone de manera clara y palpable.

Cada vez que se utiliza la excusa de la “necesidad y  urgencia” para justificar hechos que -mediante una vil la maniobra- invocan supuestos beneficios para  los sectores más vulnerables y necesitados, ocultando beneficios propios, el periodismo y la sociedad se alerta; este caso no fue la excepción.

Este es el tema que trataremos en esta primera entrega de la investigación que realizó El Diario en Tucumán; tomaremos como referencia solo una pequeña porción de los más de Cincuenta y Siete millones de pesos que se destinaron desde la Nación para dos barrios que por muy poco se “caen” de los límites del mapa del municipio de Yerba Buena. Estos son, los barrios “San Expedito” y el “Ampliación San Expedito“.

San Expedito fue un militar romano que vivió a principios del siglo IV, comandante de una legión romana en la época del emperador Dioclesiano”.
“Cuenta la leyenda que en el momento de su conversión, tocado por la gracia de Dios, resuelve cambiar su vida y convertirse al cristianismo, ya que lo había conmovido profundamente la actitud de los cristianos al enfrentar la muerte”.

“Fue entonces que se le apareció el espíritu del mal en forma de cuervo y el cuervo le gritaba “cras…! cras…! cras…!” que en latín significa “mañana…mañana…mañana… Esta decisión déjala para mañana! No tengas apuro! Espera para tu conversión!”
Pero San Expedito pisoteando al cuervo gritó Hoy! Nada de postergaciones!”

Manual de cómo justificar una supuesta “necesidad y urgencia” de manera impresentable.

Tras una ardua investigación periodística, El Diario en Tucumán está en condiciones de afirmar que una parte importante del proyecto de urbanización de estos barrios, se está llevando a cabo de una manera tal, que ni la “necesidad” ni la “urgencia” plasmada en un Decreto, parecen condecirse con la demora real con que la obra se ejecuta, incumpliendo los plazos previstos por el acuerdo homologado entre la Nación y el Municipio que conduce Mariano Campero.

Hemos decidido fragmentar esta nota en al menos dos capítulos, por la complejidad de factores a analizar, fruto de nuestra investigación.

Los hechos

Entre la Municipalidad de Yerba Buena, representada por su intendente Mariano Campero y la Secretaría de Vivienda y Hábitat del Ministerio del Interior Obras Públicas y Vivienda, a cargo del ex intendente capitalino, Domingo Amaya; firmaron un convenio para realizar obras de infraestructura en dichos barrios, tan postergados como muchos en este municipio.

El Convenio en sí, se suscribió por un monto de $ 57.896.379 (Cincuenta y Siete Millones, Ocho Cientos Noventa y Seis Mil, Trescientos Setenta y Nueve Pesos) con un plazo de 24 meses para su ejecución; tal como reza el cartel que se encuentra en dicho predio; por lo que debiera concluir en Septiembre de 2018

En este informe, vamos a mostrarte documentación que acredita que la Municipalidad de Yerba Buena, por intermedio de su intendente, Mariano Campero y algunos de sus funcionarios, realizó una ADJUDICACIÓN DIRECTA mediante Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), a nombre de un individuo por la cifra de $4.500.000.

En los considerando de dicho decreto, se fundamenta la adjudicación, tomando como base, informes realizados por la Responsable del Área Social de la Municipalidad, un Técnico Constructor y a la opiniones fundadas de autoridades del municipio, mencionados en el expediente de referencia.

Un expediente escandaloso

En la foja 1 del expediente, el Inspector de Obras, Sergio R. Márquez, dirige una nota a la Secretaria de Políticas Sociales, Soledad Gettas; solicitando que “tenga a bien efectuar la contratación de mano de obra“. Señala asimismo, qué trabajos deberán realizarse tomándose la atribución de indicar hasta cómo se llevará a cabo el pago de dicha obra… (¿?).

¿Por qué un Inspector de Obra inicia el trámite y lo remite hacia una funcionaria del Área Social del municipio?, es incomprensible; pero avancemos…

Léase que el “Inspector de Obras” solicita expresamente “Mano de Obra“, e indica qué tipo de tareas debe llevarse a cabo. No consigna cantidad de personal ni demás requerimientos ni condiciones. Una obra de remodelación de un “asador” o la instalación de una piscina en un hogar, carecería de especificaciones técnicas, como sucede en este caso; que más pareciera un “listado de compras en el almacén de la esquina“. La diferencia, es que se trata de una obra por $4.500.000.-

Sin embargo el Inspector de Obras, señala la cantidad de metros cuadrados sobre los que se debe trabajar y sobre qué calles; indicando a la funcionaria, que al trabajo, podrán llevarlo a cabo “una o varias empresas, según se considere necesario“.

El decreto toma forma el 10 de Abril de 2018 a pesar de que el expediente ingresó el 20-12-2017

Suponiendo que por algún “milagro administrativo“, a este “Bob el Constructor“, le correspondiera iniciar tal trámite, lo correcto sería que la funcionaria del Área Social, inmediatamente efectuara un “pase” del expediente a repartición que tiene directa injerencia sobre el tema, la Secretaría de Obra y Servicios Públicos. Esto no sucedió.

Sin embargo, Soledad Gettas (Secretaria de Políticas Sociales) en esta instancia, decide que tiene facultades para emitir opinión, redactando un informe sobre la situación social de los habitantes del Barrio San Expedito y Ampliación San Expedito, e involucrándose directamente en decisiones que no son de su competencia.

La funcionaria no solicita dictamen alguno de ninguna área técnica; su escrito que oficia de “dictamen“, es en sí un mamarracho administrativo, jurídico, contable y técnico. De existir un “Tribunal de Cuentas Municipal” (A ver si toman la idea los concejales en ejercicio), este “escrito” de la funcionaria Guettas, se devolvería con serios apercibimientos. Una vez actuado, corresponderá a los órganos de contralor, verificar si no existe comisión de algún delito en el desarrollo de esta etapa de la obra en dichos barrios.

¡Primero lo primero! (parece decir Guettas) y vuelca en el primer párrafo, lo que acá verdaderamente interesa… La “recomendación” de que se adjudique la obra en cuestión a un tal Sr. Juan Valdéz, así, sin DNI, ni CUIT, ni razón social… Solo, “Sr. Juan Valdéz” -que contradiciendo lo que dice la funcionaria- ¡No posee inscripción habilitante a su nombre!

Incrédulo, este cronista observa como la funcionaria Soledad Gettas expone que, “considero que es pertinente evaluar la contratación -para tal fin- del *Señor Juan Valdez*, vecino de dicho barrio, quien posee idoneidad y la inscripción correspondiente“. Destaca también que el “Señor Valdez” (No menciona CUIT o al menos DNI) “CONTRATARÍA“, o no (véase el uso del condicional en su dictámen) a personas del barrio que tuvieran idoneidad para llevar a cabo el trabajo de referencia.

La Secretaria de Políticas Sociales de la Municipalidad de Yerba Buena, va más allá y dictamina hacia el final de su informe: “…considero que la contratación para efectuar la pavimentación de 12.400 m2 de hormigón…, debiera ser llevada a cabo por CONTRATACIÓN DIRECTA  del “Sr. Valdez, Juan…. (¿?)

Vemos claramente que, hasta el momento, el expediente fue iniciado por un Inspector de Obras, quién da intervención a la Secretaria de Políticas sociales.
La misma se expide en relación a cuestiones totalmente técnicas, sin tener título habilitante para ello. No es Ingeniera, no es Abogada, no es Contadora Pública, no es Psicóloga Laboral, Etc. Sin embargo opina de manera vinculante (lo veremos luego) sobre temas específicos de cada una de estas profesiones.

Nos parece muy loable que el área social de la municipalidad pretenda dar trabajo (como intenta expresr la Secretaria del área) no obstante, esto debe hacerse en un marco de legalidad. Existen formas de organizar en cooperativas o asociaciones civiles a los vecinos, de modo que puedan ser agentes receptores LEGALES, de fondos para obras y participar en LICITACIONES. Eso sí, para ello hay que trabajar…

El Decreto de Necesidad y Urgencia. 

Recordemos que las actuaciones iniciadas por el Inspector de Obras, Márquez, se encuentran fechadas el 18 de DICIEMBRE de 2018 y el Decreto Nº 249, se sustancia recién el pasado 10 de Abril de 2018. Resulta obvio, que hubo tiempo de sobra para realizar una licitación -como corresponde- y no una muy cuestionable Adjudicación Directa; mucho menos a nombre de una persona física (no jurídica) como lo es el “Sr. Valdéz”, que no posee incripción alguna como para ser receptor de fondos de ninguna índole; mucho menos por $4.500.000.

¿Se comprende bien…? Por si no queda claro, estamos en condiciones de afirmar que el Sr. Juan Valdez CARECE de empresa o razón social alguna a su nombre. (¡¡…!!)

El Decreto Nº 249, comienza modificando el status del señor Márquez. Ya no lo denomina como él mismo se presenta a foja 1, “en calidad de Inspector de Obra“; sino como “Técnico Constructor del Proyecto“, ya no es Juez…, es Parte. ¿Será él, el que evaluará la obra del San Expedito, que él mismo dirigió?

En este párrafo del decreto, El Director de Despacho de Intendencia de la Municipalidad de Yerba Buena, Dr. Fernando A. Grucci; toma como base de sustento argumental, la “necesidad y urgencia” determinada por Márquez. Con un texto en cursiva que cita los dichos del mismo, se extiende en un Considerando lleno de obviedades que bien podrían aplicarse a cientos de calles y barrios del municipio: “Quejas de los vecinos“, Intransitabilidad de las calles en épocas de lluvia…” Etc.

Fernando A. Grucci continúa citando en el segundo “Considerando“, a la Secretaria del Área Social del Municipio; transcribiendo en letra cursiva parte del informe textual de la funcionaria Soledad Gettas, destacando la recomendación para la designación del “Sr. Valdéz”, tres veces en el mismo párrafo.

Recordemos que el Sr. Juan Valdez no está inscripto como contratista, ni de ningún modo habilitado para ser receptor de los fondos, ni mucho menos adjudicatario directo de una obra.

Se da intervención a la Asesoría Letrada del Municipio, en letra del Dr. Rodolfo Aráoz Terán, quien en su dictamen, otorga un “encuadre legal” a la contratación por ADJUDICACIÓN DIRECTA del Sr. Valdéz.

 

En esta instancia, el Secretario de Obras Públicas y Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Yerba Buena, Ing. Sergio Ferrroni, considera “que sería conveniente que el Sr. Valdéz, procediera a la ejecución PARCIAL de las obras de hormigón del Barrio de referencia“.

Ya en la parte resolutiva del Decreto Nº 249 del 10 de Abril de 2018, el Intendente Mariano Campero, procede a efectuar la ADJUDICACIÓN DIRECTA por la notable cifra de  $ 4.500.000 (Catro Millones, Quinientos Mil Pesos)

En las rúbricas de las distintas actuaciones, se puede observar claramente que Ni el Sr. Márquez (Inspector/Director de Obras), ni la Sra. Gettas (Secrataria del Área Social), ni el Director de Despacho, Dr. Fernando Grucci; ni el Secretario de Hacienda, CPN Hernán Ganen; ni el Asesor Letrado, Dr. Rodolfo Aráoz Terán; ni el Secretario de Obras Públicas y Planeamiento Urbano, Ing. José Luis Ferrroni, ni el propio Intendente de Yerba Buena, Mariano Campero; en ninguna instancia, tomaron nota de que el DNU que adjudicaba al “Sr. Juan Valdéz”, $4.500.000, no consignaba CUIT,  DNI, ni dato alguno, NO POSEÍA entidad el mismo, para ser receptor de tal cifra multimillonaria, de contratar ni de ser contratado, de proveer servicios al Estado, ni tener relación comercial con el municipio. ¡ESCANDALOSO!

¿Epílogo?

Dicen que hay gente que solo está dispuesta a aceptar lo que quiere escuchar, a creer lo que quiere creer y luego, mucho, pero mucho más adelante de ello, la que está dispuesta a aceptar la verdad tal como es.

Todo lo dicho en esta nota, es cierto y comprobable, tal como es el estilo de El Diario en Tucumán. Queda en el lector y en las autoridades entender que esto es periodismo puro, sin saña, “sin buenos y malos”, solo hechos.

Al cierre de esta crónica, nos comunicamos con el Sr. Secretario de Obras del Municipio, el Ing. José Luis Ferroni. Mantuvimos una charla amigable y sincera (la única que pudimos lograr en un año al frente de la dirección de El Diario en Tucumán, con funcionarios municipales de Yerba Buena). El Ingeniero Ferroni, fue claro en cada punto que quiso destacar y fue rebatido en cada uno de ellos.

Como prometemos siempre desde este medio, las charlas “off de record“, no se dan a conocer en su contenido en respeto por el entrevistado. El Diario en Tucumán, puso a disposición de la autoridad municipal, todo el espacio que requiera para rebatir, aclarar o destacar cualquier tema relativo a esta nota y a la obra en cuestión, de manera GRATUITA como corresponde, sin pautas ni “sintonía fina“, para “equalizar” el contenido del artículo. Sus palabras serán transcriptas SIN EDICIÓN, en un próximo informe de El Diario en Tucumán.

¿Qué opinará en Buenos Aires el Ex Intendente Domingo Amaya? Tal vez, esto nos obligue a efectuar una tercera nota al respecto.

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