¿Quién es Patricia “La Piba” Bullrich? ¿De qué lado de la bala está?

Comparar a los Mapuches con los Fanáticos extremistas del Isis es de una “hijadeputez” tan extrema que no tiene nombre. Cazar y asesinar como a una liebre a un mocoso de 22 años destrozándole los intestinos y el hígado con una bala 9 mm, presuntamente de una ametralladora; es como “pescar en la pecera“.

Produce un profundo ASCO, la justificación oficial que con la que se pretende cubrir el hecho, con su consiguiente cobertura mediática del verdadero “cardúmen” de periodistas famélicos, ansiosos por el reparto del rico presupuesto que cae como maná del cielo, elevando a la enésima potencia el grado de afinidad que mostraba el denostado y extinto programa 678 que se emitía por la TV Pública.

La respuesta “babosa” del voluntariado de “bufones” que ha sabido generar esta especie de “Ondas de Amor y Paz” en que se ha convertido el “movimientoCambiemos, automáticamente “gatilla“: “¡Pero a 678 lo pagábamos todos!”. ¿Desconoce este sector “lobotomizado” que el dinero bien “ensobrado” o blanqueado en la discresional y millonaria “pauta oficial“, también viene de sus impuestos, de su mentado “bolsillo“?

Si los Mapuches son o no son argentinos, no es la cuestión, ya que son preexistentes a la república. Si cortan o no cortan rutas, tampoco. Menos todavía si desde la asociación simbiótica “Gobierno-Medios“, se riega la confusión colocando bajo el mismo plano a la Comunidad Mapuche con el sobrevaluado RAM; un grupúsculo desorganizado de harapientos y revoltosos manifestantes, que no llega a “pisarle un callo del pie” a lo que fue en su momento el “citadino” grupo “Quebracho“.

Esto equivaldría a decir que todos los colombianos son “narcos“; todos los alemanes “nazis”; todos los judíos “sionistas” o todos los árabes “yihadistas“. Como verán, un total absurdo.

La disparidad de fuerzas que vistas en esta última represión en Bariloche, nos remite a la Conquista del Desierto; en referencia a la dudosa “patriada” del Gral. Julio A. Roca, que “Nos devolvió la pampa y la patagonia de manos de los chilenos“; con la única diferencia que en este caso, los “salvajes Mapuches” (solo un grupo de ellos) blandían palos con un cuchillo atado a la punta, el armamento de la “nueva milicia” evolucionó lo que todos conocemos. Palos, piedras y hondas, contra ametralladoras 9 mm, miras telescópicas, lanzagranadas, chalecos antibalas, etc, etc, etc. ¡Qué valiente Don Julio Argentino al lado de estos imberbes!

Dadas las circunstancias, pareciera que se hubiera podido neutralizar cualquier protesta sin víctimas de gravedad. Más aún si consideramos que existen todo tipo de armamentos disuasivos de bajo y mediano impacto no mortal. Nada justifica la impericia y la violencia de una represión de semejante envergadura, que involucró a mujeres y niños y que determinó la muerte –paradójicamente– de un joven, que como en el caso Maldonado, no era de la comunidad Mapuche, solo apoyaba una causa. 

¿Qué hacía ahí? Preguntan algunos. Ejercer sus derechos constitucionales. Solo eso. Era ciudadano argentino, era un “PIBE”, “PIBA“, un “laburante“, podría ser tan o más idealista que la revoltosa sobrina política del presidente, hija del hermano de su mujer. La diferencia: Era un “negro” que no tenía dinero y solo se hizo famoso cuando le reventaron literalmente el cuerpo con una bala 9 mm.

¿Dónde creen que están muchachos? ¿Qué intereses defienden?

El Art 75 Inc. 17  de nuestra Constitución Nacional, reza lo siguiente:

“Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.”

“Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería Jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.”

Más allá de eso, la legislación manda regular este derecho, cosa que hasta ahora no se hizo. Se realizaron “parches y añadiduras” a la Ley sobre Comunidades Aborígenes Nº 23.302  (Click en letra azul para acceder al texto), pero no se reglamentó la misma y mucho menos se implementó en todo su alcance.

De tal modo podemos deducir que el que se encuentra en absoluta mora en esta situación, el que ha dejado que la “sangre llegue al río” (literalmente), es el Estado Argentino.

Mientras tanto, los Mapuches, son el nuevo “adversario“, el nuevo “ente” mandado a “odiar“, por el enorme equipo comunicacional del “Estado-Gobierno“; con su ejército de medios y su ejército de “Trolls“. Luego de manera inocente la anciana anfitriona “Mirtha Legrand“, sentenciará: “El gobierno comunica mal“. ¿Será…?.

Ahondar sobre la contracara que involucra a los billonarios Joe LewisLuciano Benetton, que junto a familias cuyos apellidos se relacionan directamente a funcionarios del gobierno y que se reparten millones de hectáreas en la zona de conflicto, llevaría -al menos- un par de largas crónicas. Quedará para otro momento.

La Piba

Patricia comenzó a militar a los 15 años en la JP (Juventud Peronista). En 1973, luego de la elección de Héctor Cámpora se realizó en el departamento de las hermanas Bullrich un encuentro entre éste y los que formaban parte de Montoneros: Firmenich, Perdía y Galimberti, quienes se ofrecieron para cargos en el gobierno.

Cámpora solo aceptó la libertad de los presos políticos, quedando en consultar con Perón el resto de las propuestas. Patricia abandonó la Plaza de Mayo aquel 1 de mayo de 1974 cuando Perón ya de regreso habló contra la JP-Montoneros a quienes llamó “imberbes. Pero hasta el día de hoy niega toda participación en Montoneros a pesar de ser cuñada de uno de sus máximos dirigentes y de haber conseguido pasaporte falso para lograr su exilio junto al resto de la dirigencia de Montoneros.

En su exilio recorrió Brasil, México, España (donde se hizo cargo de la JP) y Francia. Según algunas versiones primero apoyó la “contraofensiva” del 79, pero después se retractó en febrero de ese año. Regresó a Argentina para difundir el proyecto de Galimberti del Peronismo Montonero Auténtico.

Según el periodista Juan Gasparini, “Patricia Bulrich fue la principal reclutadora de exiliados en España para la contraofensiva montonera del 79, junto a su cuñado y actual diputado k en Santa Fe Gerardo Rico, pero a la hora de subirse al avión, ella salió huyendo”. (…) En el diálogo con LPO, Gasparini agregó que “Bullrich fue un emblema de la Contraofensiva Montonera” “el famoso “animemonos y vayan” de la Conducción Nacional de Montoneros, que sacrificó miles de personas que luego desaparecieron, mientras los principales jefes se quedaron afuera del país”

Patricia “Pato” Bullrich, fue “La Piba“, una Montonera. No obstante siente qie tiene la autoridad moral para dar directivas, avalar, promover y organizar este tipo de represiones.

En algún momento de su vida, más o menos a la misma edad que Nahuel o Maldonado, estuvo de ese lado.

Ministro. ¿Usted se mira al espejo? ¿Qué imágen le devuelve?

No se pregunta  “VOS PIBA ¿DE QUÉ LADO DE LA BALA ESTÁS?”

Un psicólogo tal vez le diría que lo que intenta reprimir es su pasado, terminar de “Matar a La Piba“.

Sería mucho más interesante conocer, qué es lo que piensa de usted  la Justicia, si es que alguna vez le llega.

 

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