La legalización del aborto pone en jaque las convicciones y oportunidades de los Senadores por Tucumán

El proyecto de legalización del aborto, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y que comenzó a tratarse en Comisión en el Senado Nacional, pone en jaque a los senadores justicialistas, José Jorge Alperovich y Beatríz Mírkin. Ambos deben decidir cual será su posición sobre el tema y corren el riesgo de entregar una “bandera” en manos de la senadora Silvia Elías de Pérez, senadora por Cambiemos.

Resulta paradójico que mientras el presidente Mauricio Macri, introdujo y habilitó el tratamiento de un tema tan polémico, a sabiendas de que una buena porción de los integrantes de Cambiemos, tenían posiciones favorables al respecto, pero que básicamente el electorado natural del PRO es mayormente “Pro Vida“; haya jugado a la “Ruleta Rusa” con la cabeza de sus dirigentes y obviamente con la cabeza en desarrollo de un niño o niña por nacer.

De acuerdo al debate dado en Diputados, se vio que el la enfermedad del “encuestimo“, atacó a muchos representantes del pueblo que ante un tema que requería ser analizado desde puntos de vista legales, filosóficos, científicos, etc.; cayeron en la trampa de incurrir en el “yopiensismo” o de tratar de satisfacer a ciertas minorías, ignorando inclusive, que se estaba legislando de espaldas a la Constitución Nacional y Pactos Internacionales de rango inmediatamente inferior a ella.

En este sentido totalmente pragmático, los senadores del oficialismo tucumano, no pueden ignorar la masiva manifestación que se produjo en la provincia y que enarbolaba la consigna “Salvemos las Dos Vidas“. Surgió de esa marcha, al menos en nuestra provincia que los “abortistas“, quedaron en una posición políticamente débil respecto a posiciones en contra. En ese sentido, tanto José Cano, como Silvia Elías de Pérez (ambos de Cambiemos) salieron a la palestra como referentes “Pro Vida” y de algún modo “sacaron ventaja” de lo que parece ser el sentir tucumano.

La Legislatura de la provincia (presidida por Osvaldo Jaldo), tampoco dio no fue menos firme y no dejó margen de dudas.

El país vive un momento especial, en el que a nivel nacional se está debatiendo la despenalización del aborto, y hoy fijamos posición desde la Legislatura y desde la Provincia de Tucumán en defensa de la vida y del niño por nacer, respetando la posición de los que no piensan ni sienten igual en esta temática”, expresó Jaldo a principios del mes de Abril.

Por su parte, el gobernador Juan Manzur, se expresó al respecto el mismo día que Osvaldo Jaldo. “Soy respetuoso de la democracia pero fui claro y lo vuelvo a decir: este Gobernador está en contra del aborto. Esa es mi postura, lo que opino, sostengo y seguiré sosteniendo”, aseveró el Primer Mandatario tucumano el 04 de Abril último.

En tanto, el senador nacional, José Alperovich (quien ya manifestó su intención de presentarse como candidato a gobernador en 2019), todavía figura entre los “indecisos“, junto a su par Beatríz Mirkin.
Desde un punto de vista totalmente práctico, otorgar semejante ventaja puertas adentro del peronismo y de la oposición, no parecería una opción muy conveniente para la dupla Alperovich-Mirkin.

Está claro que el exgobernador debe sopesar muy bien cuál será su postura al respecto en el Senado de la nación y no solo eso, sino cuál será la argumentación con la que sustentará su voto; ya que sobre este tema no hay “claroscuros“. O se está a favor del aborto o se está a favor de las dos vidas. No hay tibiezas para este tema y la sociedad se ha plantado en posiciones totalmente polarizadas al respecto. Los diputados que intentaron manifestarse a favor de la vida pero votaron a favor de la legalización del aborto, quedaron en ridículo ante la sociedad.

Tal vez cabe analizar que el movimiento pro aborto impacta y pareciera más “popular” en los grande centros urbanos, mientras en el “interior“, la mayoría de los representados se manifiestan en contra del proyecto. A su vez los grupos abortistas no parecen obtener demasiados adherentes, ni en la sociedad, ni en la mayoría de los medios de comunicación del interior; en relación al enorme “lobby” mediático a favor con que cuenta en los medios nacionales.

Lo que los medios nacionales y activistas pro aborto denominan “presiones” o visiones “retrógradas”, en el interior se puede definir más como “consenso” y “convicciones”. Cuesta asociar al proyecto en sí a palabras como “avance” o “progreso”. Al tucumano medio le resulta tan “foráneo” ver a un dirigente político con un pañuelo verde atado a la muñeca, tanto como a un porteño, le puede resultar insólito -sino escandaloso- ver a un norteño introducirse hojas de coca en la boca. Esto en definitiva es parte de lo que denominamos “cultura” o “identidad“; solo basta interpretarlo en su justa medida.

Desde lo estrictamente político, al exgobernador José Alperovich le consta que en su provincia y durante sus gestiones al frente del Ejecutivo Provincial, movimientos como “La Cámpora“, no lograron representatividad ni arraigo local, más allá de la ebullición que hubo en épocas en que este movimiento era “redituable” en términos políticos. Fue caro el precio que tuvo que pagar Alperovich por aceptar las imposiciones de la entonces presidente, Cristina Fernández de Kirchner, mientras los beneficios fueron casi nulos o al menos invisibles. Lo que en Buenos Aires fue un “vendaval“, en Tucumán no alcanzó a traducirse ni en una “suave brisa“.

¿Estará dispuesto José Alperovich a entregar la “bandera Pro Vida” a sus futuros oponentes, poniendo en riesgo sus posibilidades de acudir a solicitar apoyo y votos en ese Tucumán que ya se manifestó al respecto? Un Tucumán, “atrasado” para los porteños, pero consolidado para los tucumanos.
Si algo demostró a lo largo de su carrera política el exgobernador, es su capacidad de interpretar al electorado. ¿Conservará su habilidad para posicionarse en donde los tucumanos lo quieren ver, o sucumbirá a interpretaciones o a presiones foráneas?

Un buen ejemplo del precio a pagar para los adeptos  al “encuestismo” del que hablamos al principio, metodología que tanto seduce al presidente Mauricio Macri, es el papelón que hizo el diputado Facundo Garretón al implementar un sistema en un sitio web, creado a los fines de que los tucumanos se expresasen sobre el tema. Es notorio que el pueblo de la provincia, tanto los del interior como los de San Miguel de Tucumán y municipios más importantes, ya plasmó su postura y exige que su voz sea escuchada. Sobre este tema, la sociedad no solo espera argumentos sólidos por parte de los representantes del pueblo y del Estado Provincial, sino principios y convicciones firmes.

Las cartas están sobre la mesa…

 

 

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