Finalmente sin el sello de la UCR, del PRO y sin la denominación CAMBIEMOS, Macri logró armar una fórmula para Tucumán

El silencio dentro de lo que debiera ser Cambiemos en Tucumán es ensordecedor. La impresión es que solo quedó “Silvia“, la candidata “cardiorevolucionaria“, a la que le sumaron al ex funcionario de José Alperovich, José Manuel Paz, quien fue Ministro de la Producción, hasta la inefable 125, que lo llevó a renunciar.

Paz había establecido contacto con el gobernador Juan Manzur en su afán de intentar por enésima vez, llegar a ser intendente de Tafí del Valle, aunque decidió no acordar ya que “no quería llegar condicionado” (Sic) como si tal cosa fuese posible.

Este Jueves se anunció de la fórmula oficial del “Frente Vamos Tucumán“, conformada por Silvia Elías de Pérez y José Manuel Paz. De haber tomado nota de los rostros de sus compañeros de Cambiemos capturados en una genial fotografía tras el anuncio en donde Elias de Pérez comunicaba oficialmente que sería candidata; era de esperar que aquellos que se quedaron con las intenciones de secundar a Silvia hicieran el esfuerzo de mostrarse sonrientes y contentos. Eso no sucedió, no hubo fiesta, ni música de Gilda ni nada, solo silencio.

La frase trillada, “el que pierde acompaña“, no pudo aplicarse a la tibia intentona del economista y amigo de los “fondos buitres”,  Alfonso Prat Gay, de encabezar la fórmula ya que tras el anuncio de “Silvia” (les gusta llamarse entre ellos por su nombre y sin apellido), cogió sus valijas y se marchó a su Buenos Aires querido para ver “qué onda” por allá.

El intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, vio frustrada la idea de una fórmula -cien por ciento femenina- constituida por “Silvia” y “Beatríz“, su esposa y diputada nacional. Dudosamente Alfaro vaya a esforzarse mucho en pos de Silvia, ya que seguramente se abocará a hacer bien los deberes dentro de sus circuitos electorales para alcanzar la reelección como intendente de la Capital tucumana.

El ex intendente Domingo Amaya pareciera que se va apagando de a poco indefectiblemente en su inserción en Cambiemos, tanto en lo provincial, como en el marco nacional. En “La Capi“, están mucho más preocupados por la marcha de la economía y la coyuntura política del mismo Mauricio Macri, que en las pequeñeces de un experonista con un colorado cada vez más desteñido políticamente.

En el PRO las cosas no están mejor. Alberto Colombres Garmendia es a ciencia cierta la figuras más destacadas y con mayor antigüedad en ese espacio. Tanto él como el actual concejal Roberto Ávila, no tienen posibilidad de ser reelectos en sus bancas.

Con el retroceso en la imagen del presidente Macri, los habitantes del mundo PRO, no cotizan demasiado en bolsa y se prevé que el reparto de cargos electivos será más acotado que en 2015. Colombres Garmendia ve con buenos ojos una futura postulación a la Diputación Nacional y Ávila deberá intentar reemplazar a “Tito” en la legislatura. Todo esto con una fuerte competencia entre los socios del intervenido PRO dentro del “Frente Vamos Tucumán” (Lo que debió ser y no pudo ser: “Cambiemos” en la provincia)

Al “chico millonario” del PRO en el “Tucson sudaca“, Facundo Garretón; en realidad -a confesión de sus propios compañeros de partido- no lo soportan ni puertas adentro. Sus veleidades y yerros permanentes lo posicionan en un lugar incómodo para sus pares y hasta desde Buenos Aires le habrían “bajado el pulgar” ya que no mide ni un poquito, según nos cuentan desde ese espacio.  Garretón, al menos en la política, pareciera ser la excepción de la frase “billetera mata galán“.

Lo del grupo de los “desradicalizados” que integran José Cano y la misma Silvia Elías de Pérez (para ser justos, Silvia es un producto menor de la militancia de Cano); ya no cuentan con el respaldo de la famosa estructura del radicalismo.

Tanto Cano como Silvia, quedaron totalmente “pegados” al modelo (si es que éste existe) implementado por el presidente Mauricio Macri. Ambos votaron y fueron férreos defensores de cuanta medida tomó el presidente, tanto en lo económico, como en lo social e institucional. Así las cosas, los militantes radicales tomaron nota del alejamiento de ambos de cuanta bandera histórica considera como capital político no negociable de aquel que se precie de pertenecer al partido de Alem y Alfonsín, entre tantos personajes emblemáticos de la UCR.

Tanto es así, que ni Silvia, ni José, arriesgaron dirimir en una interna partidaria la conducción de la UCR con el precandidato a la gobernación, Ariel García y otros referentes del partido, que terminó fatalmente intervenido. Las elecciones internas de ese partido debían llevarse a cabo este 31 de Marzo, pero pareciera ser que para ambos, éste es un tema menor -y si no menor- un problema que para ellos no tiene solución en lo inmediato.

Así surge el lanzamiento “tibio” (por ser galante al no decir helado) de la fórmula Silvia Elías de Pérez-José Manuel Paz. Una propuesta tentadora para quienes, a pesar una coyuntura económica desastrosa, persisten en su incondicional acompañamiento a Mauricio Macri y “su mejor equipo de los últimos cincuenta años“, perdonando aún con su rotundo fracaso como gobernante y sus últimos desvaríos que lo exponen llevándolo al ridículo.

Fuentes consultadas por El Diario en Tucumán, pertenecientes al PRO, se manifestaron al respecto de la fórmula del Frente Vamos Tucumán, (“Esto te lo digo no para que lo publiques mencionándome“). Silvia eligió ella a su acompañante” “Ella es la dueña de la fórmula y cree que está bien así” “Nosotros vamos a esforzarnos, ya que creemos que en Capital como en el Oeste nos puede ir bien” “Esto es una decisión de ella y la respetamos, tiene el aval de Buenos Aires y ellos creen que está bien así…“. Con estas palabras se sintetiza la enorme frialdad con la que es recibida la postulación de Paz como acompañante de la fórmula de la lista de Silvia, en lo que en 2015 fue el Acuerdo Para el Bicentenario (APB), luego se llamó Cambiemos y hoy pasa a llamarse “Frente Vamos Tucumán”.

 

 

 

 

 

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