El destino institucional de Yerba Buena en manos de la Sala I que preside el Dr. Horacio Ricardo Castellanos

El futuro institucional de Yerba Buena se encuentra en manos de la Sala I en lo Contencioso Administrativo a cargo del DrHoracio Ricardo Castellanos. La presentación efectuada por concejales opositores de Yerba Buena, solicitó un amparo hace ya casi tres meses para que dirima sobre la legalidad de la toma de la mesa de conducción del Concejo de esa ciudad, llevado a cabo por un grupo de concejales.  

No es primera vez que el famoso jingle “Sí es verdad, lo dice La Gaceta” describe con “medias verdades” los avatares políticos por los que atraviesa -gestión tras gestión- “el municipio de los negocios inmobiliarios“. Esa frase que nació para un concurso de conocimiento en el que triunfaron un actual abogado y una conocida escribana; colocó a ese matutino en un pedestal en donde muchos llegaron a tomar demasiado “a pecho“, aquello que en definitiva no es más que una “frase marketinera“.

No fueron pocos los periodistas de ese medio, que desde sus columnas y notas -más que informar- se podría decir que se acostumbraron a “dictaminar“. Así se fue dando que, el solo hecho de ser mencionado para bien o para mal, en el diario de mayor tirada de la provincia (sino del noroeste) pasó a significar lograr algo así como una suerte de “éxito” o padecer el escarnio, según el caso.

Ni qué hablar del posicionamiento en los párrafos de la columna, que desde hace años redacta el periodista Federico Diego Van Mameren… Desde sus densos y ficcionados diálogos telefónicos llenos de lugares comunes con un supuesto interlocutor que siempre “batía la precisa“, hasta rebuscadas formas de dejar “hundido” o “con vida” -por un buen tiempo- a algún político tucumano. El columnista que desplazó al temido (y tal vez demasiado de “izquierda“, Rubén Rodó, pasó a tomar una conducta displicente en la forma de comunicar y en el “tráfico” de información.

Muchos en ese medio imitaron su estilo. Así, el “Sí es verdad…“, fue generando dudas en los lectores, que no pocas veces tomaron nota de esto accediendo a información más certera y con menos “firuletes” por medios más humildes, más “jugados” o más veraces; situación que se acentuó con el advenimiento del uso de las redes sociales.

Esta semana pasada, La Gaceta “bajó el martillo” y tituló: ‘Preocupa a inversores el “cajoneo” de proyectos en Yerba Buena

En la nota, el empresario, agricultor, industrial, etc. José Frias Silva; quien goza de “la gracia del medio” que concede toda una crónica para avalar un reclamo sobre una supuesta morosidad de la Comisión de Obras Públicas del Concejo Deliberante de Yerba Buena, en tratar “SU EXPEDIENTE“, sobre un emprendimiento inmobiliario (uno de tantos), que estaba en manos del Presidente de la Comisión de Obras Públicas, Pedro Albornóz Piossek.

En la actualidad Albornóz Piossek se encuentra -junto a otros tres concejales firmantes- a la espera de que la Sala I en lo Contencioso Administrativo, se digne a resolver sobre un amparo que debió tener a esta altura, una definición acorde a las implicancias de el resultado negativo o positivo de dicho fallo, que con cada día que pasa adquiere convenientes “pinceladas” de extemporaneidad.

El quorum, que exige la Ley y los reglamentos de los Cuerpos colegiados, es la base en la que se sustenta el funcionamiento de los mismos, no le cabe en ningún caso la teoría que hace prevalecer los “hechos consumados“.

Al no fallar al respecto, el Camarista, pone en vilo a la sociedad y a la democracia. Cualquier antecedente en ese sentido que permita funcionar SIN QUORUM -en este caso a un Concejo Deliberante- podría sentar jurisprudencia sobre el normal funcionamiento de los cuerpos colegiados y en definitiva sobre toda organización que exija reglas básicas para su normal desenvolvimiento de su actividad institucional. Tanto así que afectaría, desde una minúscula cooperativa o asociación civil, al Congreso de la Nación, alterando las reglas de juego de la democracia.

La presentación es clara y no requiere demasiado análisis para dilucidad si los CINCO concejales yerbabuenenses (Aguirre, Jantus, Macome, Aráoz y Rojas) que tomaron “por asalto” la mesa directiva del Concejo Deliberante de Yerba Buena, actuaron sujetos a derecho, al sesionar sin haber constituido Quorum, como lo manda su reglamento, la Ley Orgánica de Municipalidades y la Constitución Provincial y Nacional, para sus equivalentes.

Estos concejales, tomaron la decisión de “resetear” la conformación y el accionar del Concejo Deliberante de Yerba Buena y mediante un nada ortodoxo mecanismo equivalente a una “Sesión Preparatoria” (tal sistema es el que se utiliza en la primera sesión cuando asume una nueva gestión municipal) nombraron con CUATRO VOTOS, al “Concejal de mayor edad“; a la postre, el “desperonista” Héctor “Pilón” Aguirre, como Presidente de ese Cuerpo Colegiado.

En tiempos de receso del ciclo de Sesiones Ordinarias, no solo hicieron asumir a un concejal cuestionado, sino que se atrevieron a modificar nada menos que tributos, creando un “hijo bobo” del polémico TEM (vencido en 2015) y que venía cobrando, atreviéndose inclusive a intimar a los supuestos “deudores“, el intendente de CAMBIEMOSMariano Campero. Se calcula que en tal concepto, recaudó en dos años, unos 180 millones de pesos en franca ilegalidad. Pues ahora, este concejo “muleto“, le regaló -por ordenanza- un tributo nuevo llamado THS (Tributo de Higiene y salubridad) también eludiendo la Ley, cuando intentó reformar -al poco tiempo de haber sido aprobada la ordenanza- aspectos de la misma sin contar con los dos tercios necesarios para hacerlo.

Si se puede sesionar SIN QUORUM, todo se puede…

El periodista que escribió la nota en La Gaceta, obvió reflexionar sobre algo sorprendente. En Yerba Buena, los proyectos que ingresan al concejo Deliberante, no pierden Estado Parlamentario año a año. Por tal motivo, cualquier expediente (por absurdo que parezca) tiene carácter de vigente, “in eternum“.

Datos hay, sobre casos increíbles de proyectos que se traen a colación y que debieron perder su estado parlamentario. El no hacerlo, genera situaciones absurdas y caóaticas, ya que estos “expedientes congelados, son regidas por normas que en muchos casos fueron derogadas o reemplazadas por nuevas ordenanzas y disposiciones.

Esto es lo que debe molestar al empresario José Frías Silva, quién hace a la vez de “punta de lanza” de una cantidad considerable de proyectos de índole inmobiliario, que hasta hace muy poco tiempo, solo requerían la intervención de reparticiones del Ejecutivo Municipal y la buena disposición y discrecionalidad del Intendente de turno;  pero que mediante Ordenanza, se reglamentó que pasaran a ser analizados por las distintas Comisiones del Consejo Deliberante; entre ellas, la de Obras Públicas, que preside el concejal Pedro Alboróz Piossek.

Claro que nadie puede validar que un expediente “duerma” en una Comisión del Concejo o en una oficina municipal -sea la que fuese- no obstante es lo habitual que -en los órganos legisferantes- al terminar el ciclo de sesiones, los trámites deban iniciarse nuevamente.

Ningún expediente puede quedar en una especie de “limbo” en su tratamiento, ni puede quedar congelado en el tiempo -sin resolución- y ser “reflotado” en el momento en que el causante o interesado, disponga de la colaboración de un “viento de cola” que sirva para desempolvar un proyecto totalmente fuera de su contexto original.

El empresario José Frias Silva, no desconoce esto, tal como no desconoce determinadas prerrogativas que obtuvo él y otros EMPRENDEDORES (como los rotula La Gaceta) por las oportunidades que brindó en otras épocas el municipio de Yerba Buena.

Antes de dicha ordenanza, “siempre se podía acudir a algún tipo de criterio de razonabilidad y discrecionalidad, que recaía en algún ‘intendente o funcionario comprensivo’” que hacía uso de herramientas poco ortodoxas o aplicaba argumentos y exigencias antojadizos para bajar o subir el dedo a cualquier proyecto presentado“.

Este video muestra algunos conceptos vertidos por quienes tienen en vilo a los yerbabuenenses y que vienen protagonizando situaciones que condicionan no solo a la gestión de Campero (quien es a todas luces corresponsable) sino a Yerba Buena toda.

En el mismo se puede identificar las contradicciones de los que consideraban válida una postura en un momento, para luego afirmar lo contrario y viceversa. Es realmente sorprendente. Desde nuestro medio ponemos algo de humor a esta patética falta de arraigo a las normas vigentes por parte de sus actores.

 

El Diario en Tucumán, se comunicó con Albornóz Piossek, a quién ya advirtieron abiertamente que pedirán que “ruede su cabeza“. Velozmente y con experiencia en el manejo de cuestiones administrativas; el concejal, supo enseguida qué acciones tomar.

Luego de recibir más de 5 notas del “para-presidenteHéctor Aguirre, exigiendo la entrega de los expedientes que obran en la Comisión de Obras Públicas; Albornóz Piossek,  llevó a cabo una jugada magistral: Puso en “depósito” de la Sala I,  que preside el DrHoracio Ricardo Castellanos; todos los expedientes de la Comisión de Obras Públicas que tenía en su poder. Esto, evaluando que -de hacer entrega de los mismos en manos del concejal Aguirre- convalidaría su pretención de ostentar la presidencia del Concejo Deliberante; cosa que -según el planteo realizado por los concejales Albornóz, García, Cerúsico y Zelaya (éste último en calidad de presidente del Cuerpo)- debe ser resuelto mediante un fallo que convalide o no, la sesión -que por casi todos los concejales, manifestado en alguna oportunidad, fue llevada a cabo sin contar con el Quorum para sesionar. O sea, NO EXISTIÓ SESIÓN ALGUNA Y POR LO TANTO LO DECIDIDO TIENE VICIOS y NULIDADES INSANABLES. 

No obstante, mientras se elabora este informe, tomamos nota de que  el jueves, la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativa, que es presidida por el vocal Horacio Ricardo Castellanos, le devolvió al Concejo Deliberante de esa ciudad los expedientes entregados por el concejal Pedro Albornoz Piossek; aduciendo que  esa documentación no guarda relación con el juicio en cuestión. Devúelvase la misma al Concejo, que es el responsable de su custodia”, escribió el camarista.

El Camarista, tuvo una impensada celeridad en resolver la cuestión de los expedientes que contrasta con la parsimonia que demuestra a la hora de fallar sobre la cuestión de fondo, que por cierto se trata nada menos que de un AMPARO… Esto sería como asistir  de urgencia a un centro de salud por padecer un ACV y que el “Jefe de Terapia Intensiva“, tratase en un par de días una “uña encarnada” al paciente, sin aplicar tratamiento alguno a la dolencia principal.

Claro…, un médico no tiene los privilegios de un “intocable” Camarista. A este último, los plazos que le rigen son determinados en muchos casos por el simple “antojo“.

la Sala I de lo Contencioso Administrativo a cargo de Horacio Ricardo Castellanos, debiera haber fallado -al menos- antes de Marzo; mes en que se da inicio al Período de Sesiones Odinarias 2018. Tal cosa no ocurrió y por ello Yerba Buena navega en un mar agitado, sin poder dilucidar si se está actuando conforme a derecho o no y si cada acto administrativo y sus derivaciones y consecuencias, generadas por esta mesa de conducción, tienen respaldo legal y vigencia plena.

Sin dudas este caso exige que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, tome nota de la mora en esta cuestión que, de no mediar fallo alguno, corre el riesgo de replicarse en otros municipios de la provincia. 

Esto adquiere una enorme relevancia, ya que el mismo Intendente Mariano Campero, rubricó con su firma y promulgó, normas que podrían se absolutamente NULAS y que colocarían al municipio en una situación por demás complicada y pasible de una cantidad imposible de prever, de acciones legales por parte de empresarios, comerciantes y vecinos comunes; con el consiguiente perjuicio económico y deterioro político e institucional.

Mientras tanto, podremos decir con tranquilidad. ¡”Sí, es cierto, lo dice EL Diario en Tucumán“! Emulando aquel viejo concurso de TV de La Gaceta.

El Diario en Tucumán, pudo recoger los rumores que vinculan a personas del “riñón” de la gran empresa periodística tucumana, con millonarias inversiones inmobiliarias en la “Ciudad Jardín“. ¿Juez y parte?. Esto en algún momento, saldrá a la luz.

Es expectable que los “títeres” que gustan de ser movidos por los hilos del poder, cumplan con la función para la que fueron electos ya que tarde o temprano es probable  que los vecinos de Yerba Buena, o la justicia se lo demanden.

Documentación:

  • Carta Documento del Concejal Aguirre al Concejal Albornóz Piossek

  • Ordenanza que obliga a que los emprendimientos de mayor superficie, dejen de requerir la sola intervención del Departamento Ejecutivo Municipal, para tener que ser tratados en el Concejo Deliberante.

 

 

 

 

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